- Kathy! ¡oh Kathy! ¡Kathy!
salíá a abrir yo, vestido sólo con mis pantalones cortos.
-oh, yo creía...
-¿qué quieres, cabrón?
-creí que Kathy...
-Kathy está cagando. ¿algún recado?
-yo... compré estos huesos para su perro.
llevaba una gran bolsa con huesos secos de pollo.
-darle a un perro huesos de pollo es como echar cuchillas de afeitar en el desayuno de un niño. ¿quieres asesinar a mi perro, so cabrón?
-¡oh, no!
-entonces guárdate esos huesos y lárgate.
-no entiendo.
-¡métete esa bolsa en el culo y lárgate de aquí!
No hay comentarios:
Publicar un comentario